jueves, 31 de diciembre de 2009

Diegando

2009 ya acabate
2010 por favor empieza
por una mejor y nueva decada
salud

luego les cuento de mis patoaventuras por EUA

martes, 8 de diciembre de 2009

Diegando

si se que no he andado por aqui y te he fallado, no tengo pretexto ni excusa (bueno tal vez le tenga miedo a tu habitual violencia de finales, pero no cuenta).
he pensado mucho en ti, creeme, pero me da miedo visitarte por que siento que cuando lo haga me regañaras y me miraras con esos ojos de desprecio con los que he visto que miras a otra gente, si soy un cobarde...

te dejo aqui un fragmento que lei y me recordo brutalmente a ti:

"Nos reiamos a carcajadas, nos reiamos libremente sin frenos, a fondo. El Conde me recibia con jovialidad, saludaba mezclando expresiones italianas absurdas y alguna vez se le escapo una historia vieja y confusa acerca de sus relaciones con la universidad. [...]¿Eramos amigos? [...] es verdad que el Conde, en ese periodo, trabajaba mucho. Alguna vez me lo encontre en la calle, cargado de pequeños paquetes de comida. Se las arreglaba para darme la mano y balbucear esos saludos extraños y multilingues. Sonreia y le costaba despedirse. Una amistad no se mide, naturalmente, por la frecuencia de las visitas. Lo que he escrito hasta ahora evoca un hombre cordial, un caballero amable[...]. Cualquier accion estaba cargada de una intensidad incomprensible.[...] Era amable conmigo, era tolerante con mis bromas..."

Fragmento del texto: Un Preceptor
escrito por: Alejandro Rossi
libro. Manual del distraido